Sesión 2: Travesía.
9. Preguntas a la conciencia. La divagación se pone al servicio del proyecto.
10. Bagaje sentimental. Hace falta acopiar cerros de souvenirs: música, fotos, video, todo cuanto haga vívido lo vivido.
11. Sigue las cicatrices. La trama va avanzando por las marcas que deja en quien la sobrevive.
12. Compañeros de viaje. Nada alivia la soledad de quien cuenta su vida como darse a leer las memorias de sus predecesores.
Intermezzo: ¡BANG!
13. Nos gusta la gasolina. Para llegar con vida hasta la última línea, la trama se alimenta del conflicto.
14. Aromas y texturas. Viajar hacia el pasado nos exige poner a trabajar a los sentidos: esos viejos aliados de la fantasía.
15. Llamando al endorcista. Tiempo de convocar a los fantasmas que se creían impunes, para que den la cara por sus fechorías.
16. La edad de la punzada. Mi libro de adolescencia. Misma persona, nuevo personaje. Otra voz, otra historia.