Sesión 3: Peripecia.
17. La voz cantante. Desde la primera línea, el personaje es uno con su voz. De ella depende su supervivencia.
18. El coro. Más que de hacer un gran censo de personas, se trata de encontrar un verdadero elenco de personajes.
19. Principios de ingeniería. ¿Y qué tiene de raro que el libro «se nos caiga», si falta una estructura que lo sostenga?
20. Del tiempo al tempo. Entre días fugaces, años perdidos y momentos eternos, cada historia tiene su calendario y su reloj.
Intermezzo: Memorias pestilentes.
21. La prueba de Mefisto. ¿Exageras? ¿Presumes? ¿Te defiendes? ¿Posas? ¿Ocultas lo importante? Urge ponerle límites al ego.
22. Malandrajes del oficio. No es bastante con ser honestos y realistas. Es preciso esmerarse en parecerlo.
23. El arco y la flecha. El personaje necesita cambiar, la trama tiene que ir hacia algún lado. ¿Si no… qué?
24. El último en morir. No escribí ya mi historia, sino la del novelista. He aquí la memoria de mi oficio, tal como lo he vivido.